Las ilusiones del ganadero viajan a bordo de esa montaña rusa de la bravura que, de forma aparentemente caprichosa, recorre cimas y valles.
Un viaje vertiginoso que no tendría sentido alguno si el ganadero no tuviera claro cuál es su destino final. En Toros de Tierz, no tenemos ninguna duda. El propósito de nuestro viaje es la búsqueda de la excelencia.
Embestidas que pongan de acuerdo a todos, al torero que sepa torear, al aficionado que se emocione con el toreo, al ganadero que sienta que sus toros defienden orgullosos su vida, el oro viejo y el verde que lucen en su divisa.
¿Quién no firmaría este propósito?
Sin embargo, en Toros de Tierz, esto es más que un deseo. Es un compromiso diario, que nos exigimos en cada tentadero, en cada decisión.
Pero lejos de ser una carga angustiosa, en Toros de Tierz, hemos sabido convertir este compromiso en un camino alegre, en extremo optimista, que nos permite vivir días de felicidad y de ilusiones compartidas con los que formáis esto que me gusta llamar la familia de Toros de Tierz.
En los prados de la Quinta de Tierz, pastan nuevas reses que han venido a cimentar ese futuro de bravura y excelencia.
Una punta de ganado contrastado que, con el hierro de El Collado, reforzará desde la calidad, nuestra base de reproductoras.
Pero, a pesar de su origen, no se lo pondremos fácil, y habrán de ganarse su sitio, después de superar con éxito su prueba en el tentadero. Como lo hicieron ayer, 4 eralas y un novillo que nos regalaron una mañana que nos hace mirar al futuro con una ilusión renovada.
Un tentadero en el que participaron mano a mano los novilleros Jesús de la Calzada y Diego Ortega que nos ofrecieron lo mejor de su toreo.
Os dejo un resumen gráfico del tentadero de ayer en el que, como veréis hubo también algún momento especial.
Esta es la foto de grupo de los ganaderos y toreros participantes en el tentadero
Asistió como invitado al tentadero Fernando Sánchez Arjona ganadero titular de El Collado.
Hubo sitio también en el tentadero para los tapias Álvaro Andrés y nuestro mayoral Adrián Durillo.
Los picadores, como sabéis, son parte esencial del tentadero. Acaso la más importante. Ayer le correspondió el turno Rafael Agudo, quien pudo dar una alternativa campera a su hijo que picó en Toros de Tierz su primer novillo.